Queremos saber de qué se trata

Nuestro derecho a exigir información adecuada sobre el proyecto inmobiliario de la “Manzana del Bicentenario”.
Los vaivenes en las decisiones respecto del proyecto “Manzana del Bicentenario” dejan en claro que los ciudadanos no hemos sido informados de aspectos que nos incumben y que pueden perjudicar el patrimonio y la calidad de vida de los cordobeses. De lo contrario, ya debiésemos conocer la respuesta a estas preguntas:
¿Por qué el Municipio y la Provincia convalidaron el llamado a concurso del Banco de Córdoba, cuyas bases están francamente en contradicción con las normas vigentes para la ciudad y para la UNESCO?
¿Por qué ante la preocupación manifiesta de expertos y responsables institucionales, como la Rectora de la UNC, se admitió a la adjudicataria Edisur – MiTerra modificar el proyecto en lugar de llamar a un nuevo concurso?
¿Qué fundamentos técnicos tienen los criterios orientadores acordados por la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos cuando sugieren  alturas máximas de 70 metros, que triplican las permitidas por las ordenanzas vigentes?
¿Convalidará la Comisión Nacional Argentina de Cooperación con la UNESCO la transgresión de las normas que nos hemos comprometido a cumplir ante ese organismo internacional?
¿Por qué es la adjudicataria quien está realizando gestiones ante UNESCO para la aprobación del proyecto, cuando esa es competencia exclusiva de Argentina como Estado Parte?
¿Qué beneficios tendríamos con  la modificación del proyecto, bajando alturas a cambio de construir 600 cocheras subterráneas en un solo punto del microcentro? ¿Cuál será el impacto de esa concentración en el tránsito y el transporte de la ciudad? ¿Por qué éstos y otros estudios ambientales serían realizados por la empresa y refrendados por el Estado?
¿Los terrenos del Banco de Córdoba nos pertenecen todavía a los cordobeses o ya fueron transferidos a un fideicomiso, como lo establece el pliego del llamado a concurso?
¿A qué se refiere la Subsecretaria de Cultura de la UNC,  Mgtr. Mirta Bonnin en su nota del 16 de mayo dirigida al Concejo Deliberante, cuando afirma que una de las razones para solicitar la postergación del debate por las cocheras es “la sospecha de que las referidas modificaciones propuestas posibiliten blanquear y/o habilitar construcciones existentes y/o nuevos proyectos edilicios en el centro histórico de la ciudad, entre ellos los referidos a la Manzana del Bicentenario”?
Quienes deben informarnos, la Municipalidad de Córdoba, el Gobierno de la Provincia, la Comisión Nacional de Museos Monumentos y Lugares Históricos y la Comisión Nacional Argentina de Cooperación con la UNESCO, se han limitado a publicar comunicados que no responden ninguna de estas preguntas.
Por esto y porque pasaron más de 200 años de historia política en Argentina es hora de exigir  que quienes asumieron la responsabilidad de administrar la cosa pública, lo hagan de cara a la ciudadanía.

María Luz Cammisa
Magister en Formulación, Administración y Evaluación de Proyectos de Inversión.

ciudad Flubber o ciudad Rasti

La ordenanza del Centro Histórico de Córdoba fue sancionada hace 25 años, en el marco de un modelo urbanístico para la ciudad del momento. Aquella idea de regular las alturas en torno al patrimonio arquitectónico urbanístico concentrado en pocas manzanas permite grandes alturas en las avenidas y en la costanera del río, a la vez que promueve la renovación de amplias zonas periféricas al área central a través de la inversión privada. Para visualizarlo, apelemos al “Rasti”: los monumentos tendrían 2 ladrillitos de  altura, los edificios vecinos 7 y a varias cuadras se levantarían torres de 20 y hasta 45 ladrillos.

En estos 25 años aquel código urbanístico fue modificándose por reacción a las demandas sectoriales y de mercado, generando parches que afectan el paisaje urbano actual y nuestra calidad de vida, por lo que los “Rasti” se convirtieron en “Flubber”, esa masa gelatinosa de otro juego infantil.

A los empresarios les resultó mejor negocio eludir la normativa urbanizando la periferia bajo figuras no reguladas (los countries) que provocaron una  mancha urbana de baja densidad y límites difusos. Este nuevo modelo urbano no planificado requirió nuevos centros comerciales que redujeron la actividad del área central y congestionó la red de acceso; todo lo que afectó al centro, a la calidad y costo de los servicios y otros padecimientos que sufrimos a diario.

Bancor, con la  anuencia de los gobiernos provincial y municipal, convocó a los mismos empresarios para recuperar ese centro -que hoy lo necesita porque carecimos de gobernantes atenidos a las leyes o visionarios para modificarlas- sin siquiera advertir que incluso desde el mismo Pliego de Licitación se vulneran las condiciones que regulan la preservación del Patrimonio de la Humanidad declarado por Unesco.

No desconocemos que en el área de amortiguamiento de  la Manzana Jesuítica hay edificios aprobados por ordenanzas  de excepción  que  fueron  transformando a la ciudad en “Flubber”, pero es inaceptable que el Estado institucionalice la excepción desde la redacción del pliego de llamado a concurso, cuando dice en el punto 27.1.1:
En el caso que la Propuesta Arquitectónica requiera de una adecuación normativa en el Uso del Suelo, previo a la firma del Contrato, el Adjudicatario deberá presentar los documentos que acrediten que ha obtenido las autorizaciones municipales necesarias para el desarrollo de lo propuesto en la Oferta. Asimismo, deberá presentar la factibilidad técnica de prestación de los servicios de jurisdicción municipal.”

Ese desapego a las normas es lo que pone en riesgo el Patrimonio Universal de las Estancias Jesuíticas al desconocer que nos hemos obligado como Estado Miembro de Unesco a cumplir con la Ordenanza N°8057/85, que fija para la manzana 20 del Banco de la Provincia de Córdoba una altura máxima de 21 metros.

¿Edificios o chicles?

En Córdoba, los  edificios institucionales en construcción  parecen chicles.  Les suben y bajan pisos como si no existieran  legajos de obra y otros  instrumentos para asegurar racionalidad en el gasto y calidad en la construcción, lo que es fácil de hacer cuando el dinero es de todos y lo permitimos sin chistar.

Los diarios informan los cambios que hará la empresa que construye el Centro Cívico  y las empresas adjudicatarias del Concurso de la Manzana del Bicentenario nos cuentan los del proyecto,  como si ellas fuesen  decisoras institucionales.

Según las noticias de los últimos días 11=10=9 (pisos del edificio del Centro Cívico), para Unesco y la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos 135 sería igual a 70=40=21 (metros de altura de los edificios de la Manzana del Bicentenario) y para las empresas Edisur-Miterra el valor inmobiliario de 84.000 m2=36.000m2.

Solo me cabe preguntar que nos duele mas ¿que nos crean estúpidos? o que terminemos siéndolo por no pedir las explicaciones del caso.

Manzana del Bicentenario – la joya de la abuela

En la manzana 20 del Casco Histórico de Córdoba  confluyeron últimamente  actores y hechos  que son observadas críticamente por personas  e instituciones especializadas en el urbanismo y la preservación del patrimonio y con esperanza por  otros sectores de la sociedad.

La modernidad llegará a la arena de los vendedores ambulantes, los inspectores municipales y los comerciantes que se resistieron  durante  20 años a abandonar su lugar para pagar gastos comunes en un shopping, de la mano de otros cordobeses, Bancor S.A., la  UTE de desarrollistas urbanos  (Edisur-MiTerra)  y el estudio de arquitectura AFT (Atelman, Fourcade y Tapia).

Esa manzana  que  vendría a ser una joya de nuestra abuela hoy pertenece  a  Bancor S.A. cuyo principal accionista es el gobierno provincial porque  la abuela era nuestra  institución financiera  – el Banco Provincia – y por lo tanto sus activos  son cosa pública.  Es joya por su tamaño y dominio – 10.000m2 de un solo dueño-  y su localización en el  nudo  donde confluyen las finanzas y el turismo.

Bancor S.A. tiene problemas de  encaje desde hace tiempo, los que vienen siendo  “observados y perdonados” por el Banco Central y es  bueno  que  en un  año electoral revisemos porqué la abuela  tiene que vender su joya, ya que fueron nuestros gobernantes apoderados.

El directorio de Bancor  en un esfuerzo por  sanear a la institución,  llamó a concurso nacional e internacional para el proyecto y ejecución de  un negocio inmobiliario que permitiría preservar edificios que forman  parte del patrimonio cultural,  tener una nueva sede central, revalorar sus activos  y facilitar la inversión del sector privado en un sector urbano   en el que la mera acción del Estado es y será insuficiente.

En contraposición, expertos  nos advierten que desde el llamado a concurso se ha puesto  en riesgo a otras joyas como Las Estancias Jesuíticas declaradas Patrimonio Mundial por Unesco, que completan  un alhajero apetecible para muchos otros negocios urbanos.

En la manzana 20 se está abriendo la puerta por vía de excepción a las normas, a sucesivas inversiones de entre 23 y 45 pisos de altura, perfil urbano que excede  largamente a los 7 pisos (21 metros) que desde hace 25 años se permiten en el casco histórico de Córdoba, cuando  se planificó  un centro de alturas  medias y grandes edificios en el borde del mismo, que evitase dejar a las joyas disminuidas o enanizadas  entre altos edificios.

Que se resuelva sobre lo que es de todos  por vía de excepción ya es malo, porque lo que sucede una vez puede repetirse  mediante  acciones  a  voluntad de los funcionarios de turno, con privados que no siempre serán tan responsables ni  flexibles a resignar su rentabilidad,  como ha comunicado la empresa adjudicataria  ante la evidencia de que los que debían  planificar y custodiar lo que es de todos – el gobierno provincial y el municipal –  no lo hicieron.

¿Qué puede pasar si la excepcionalidad se hace regla? ¿Qué si aceptamos el rol  de ciudadanos confundidos ex profeso por nuestros gobernantes? ¿Si una vez más nos callamos y luego hacemos catarsis en los blog y radios cuando los hechos  fueron consumados?

Si quieren formarse una opinión propia, desprendida de las contrapuestas que se expresan en los medios, hagan el ejercicio parándose  en la plazoleta del Fundador o la de la Compañía de Jesús,  miren hacia el edificio del Colegio de Escribanos e imaginen el paisaje que los rodea con edificios 3 o  4 veces más altos. Siéntese al sol a  tomar un café en cualquier vereda e imaginen que al frente hay un edificio de más de 20 pisos,   caminen por el circuito de las  iglesias y dibujen con la mente su contorno confinado por torres 135 metros.

En el siglo XXI la modernidad  no es vidrio, acero ni hormigón porque la tecnología permite a los diseñadores construir casi todo lo que sueñan, el desafío hoy es cuidar la calidad de vida de los ciudadanos, facilitar la inversión privada sin avanzar sobre el  patrimonio, dar la bienvenida a jóvenes profesionales que acepten el reto de lograr proyectos rentables en el marco de las leyes vigentes o  que propongan su modificación por los mecanismos que la institucionalidad nos brinda y que los ciudadanos nos hagamos cargo de nuestro rol en la discusión de la cosa pública.

En síntesis el desafío es pensar  hacia el futuro de todos los cordobeses aceptando desde todos los sectores que el árbitro es el Estado y ante  el que debemos  peticionar, demandar, requerir y cuestionar según corresponda.

prognosis de la evolución social en Argentina para 2011

¿Qué esfuerzo hiciste para recibir el 2011 poniéndole huevo a eso de la prosperidad, salud y paz para vos, tu familia o tu comunidad?

Me resultó un tanto complicado  aportar mi cuota parte a la copiosa cena de año nuevo, lucir glamorosa y descansada;  cumplir con todos los fetiches que personas  de diferentes culturas  me han trasladado; adoptarlos como agnóstica en retroceso por la edad  para ésta celebración  de convención universal del calendario; y mantener el resto energético con resultados mas que dudosos.

  • La mas fácil … heredada de una abuela de la vida que era francesa y  criada por sus tías inglesas,  fue usar something old, something new, somthing borrowed and something blue. New mis calzones, borrowed los aros de mi hija, para old me basto y sobro con el cuerpito y blue el collar que  me regalaron en mi primer viaje de aventura “hippie”.
  • Compré calzones rosa para las mujeres de la familia,  calzoncillo rojo para mi hijo y amarillo para mi marido pero fue toda una negociación que él aceptase ponérselos al revés.
  • Me puse una cinta roja en la muñeca.
  • Me vestí de blanco como los brasileros, pero el calzón rosa me desvistió   en todas las fotos.
  • Barrí esa tarde la casa con una escoba   0 km,   la dejé con el  montoncito en la vereda  pero desconozco si que se la llevaran dejando la  tierra  anula el efecto.
  • Pegué a mis sandalias un billete de $2 pero en algún momento de la noche lo perdí.
  • Había velas de todos colores porque cada uno  atrae una bondad,  pero  el viento las apagaba  con lo que descreo de su efectividad.
  • Saqué  una valija a la puerta para recibir muchos viajes y me la afanaron, no sé  como interpretar el resultado de mi voluntad  ¿ será que para viajar ellas deben anticipársenos?
  • Me atoré con las 12 pasas de uva de mi abuelo a la media noche.
  • Brindé con una copa en la que puse mi anillo de identidad que pesa medio kilo como toda bijouterie  de los 60,  y la rompí cuando me dieron un codazo; además aquella pasa de uva pasó como flecha sin deseo.
  • En el mismo minuto me paré en una silla mirando al naciente  y le susurré a mi alcoyana “feliz año nuevo”, pero los vientos llevaban  demasiados  globos hacia el oeste.
  • Recibí  además un puñado de lentejas en una hoja de laurel y la puse en mi billetera.
  • Todavía estoy trabajando en la tarea de vaciar mi casa de cosas inútiles, darles rotación en la sociedad para dejar el vacío que se llenará con todo aquello que valoraré más que lo que hoy poseo y no utilizo, supongo que el calendario no es relevante en esto sino más bien la actitud.

Y … sobre todo estoy viva,  con ganas de seguir jodiendo y haciendo travesuras, suponiendo en consecuencia que alguna de tantas tradiciones que fui sumando con los años,  dieron algún resultado positivo.

Mi anhelo para los afectos a Big Brother es que no pierdan  la gracia, la ironía, y sobre todo la capacidad de reírse de ustedes y del mundo entero porque es la  irreverencia lo que puede hacer trastocar el resultado de muchos prejuicios y profecías auto-cumplidas.

Innviron se apagó ¿y ahora qué?

editado y publicado en Cartas de Lectores –  La Voz del Interior – 13/08/2010 –

Dado que he recibido quejas de todo modelo y humor,  les agradeceré que al menos, lean el final del post, porque en la edición del diario, quedó afuera el reconocimiento de que … a mí me pasa lo mismo que a usted.

Sin hipocresías. La solución mágica de  contar con la aspiradora gigante  de Innviron,  que chupase  nuestra mugre  y la convirtiese  en un viento imperceptible, nos ha tentado a todos los cordobeses.

¡Que fantástico hubiese sido que sus vientos fuesen límpidos y puros!

Mi madre reclamaba que en criollo, le explicase para qué servían los evaluadores de  proyectos de inversión,  y mi inmadurez me  hizo responderle siempre tras un fárrago de tecnicismos.

Hoy   podría decirle  que  aprendí que no vivimos en el paraíso, que  todo beneficio tiene un costo. Demoré en hacer esta síntesis  pero  compartirlo,  es una forma de explicarle a  ella,  lo que no supe hacer  en su momento.

También que los enunciados  no son buenos o malos en sí mismos, que su resultado depende del qué, como, donde, a qué costos, con qué consecuencias, con qué recursos  y quienes ejecutan, las acciones para  lograr los fines que buscamos.

Los cordobeses tenemos serios problemas de servicios como  el transporte, la recolección de residuos, el mantenimiento de calles. En buena  medida  son consecuencia  de que vivimos en una de las ciudades  de menor densidad poblacional del mundo,  gozamos de espacio físico  del que carecen en otras ciudades  muy desarrolladas y bellas,  pero amontonadas.

Tenemos patios, jardines,  terrazas donde podríamos sin demasiado laburo,  separar orgánicos para que las lombrices hagan lo que saben hacer.  ¡Fertilizar la tierra y brindarnos bellas flores o ricas verduras!

El intendente Giacomino confirmó hace unas horas que el paraíso de  la basura cero, no está en nuestro futuro inmediato. No nos explicó que hará con el destino final de aquello que con ahínco consumista  generamos todos, el que es transitorio y precario.

Nada más lejano a mi espíritu,  que relevar a los funcionarios municipales de sus obligaciones, tienen  mucho que explicarnos  y mucho más aún por cumplir  – basura cero.

Tampoco quiero evadir mi responsabilidad. He trabajado en muchísimos proyectos de gestión de residuos sólidos, pero en casa de herrero … no había separación de residuos. Cónclave familiar mediante, estamos  cavando el pocito en el jardín, para alimentar a la lumbrí del siglo XXI y mandar algo menos al cesto.



la cuarta ola – 2011/2031

Cuando terminemos de reconocer  que ellas  reparan gran parte de los desaguisados que a  fuer de amontonarnos  generamos los humanos, es posible que terminemos valorando   a la lumbrí” como símbolo de la sustentabilidad ambiental.   Esos filos  que  indigestos de nuestros desechos,  los excretan  en forma de abono y aguas aptas  para riego,  podrían convertirse  en la “Cuarta Ola”.

Convierten todo residuo orgánico en una arenita oscura que  mezclada con tierra   hace crecer con vigor  todo tipo de vegetales ornamentales y comestibles, que además  puedan  transformen efluentes cloacales en abono y agua apta para  riego,  es una novedad.

Los biólogos deberán investigar  que nuevos descalabros podemos generar en el ecosistema  incentivándolas a  procrear más que los piojos, pero por el momento  pareciera que ese bichito inofensivo aunque un poco viscoso  podría  transformar el mundo de desiertos y muertes que nos han pronosticado.

La tendencia al humor en imágenes,  me llevó imaginar como sería en ese caso  “El David” del tricentenario,  representando a una o muchas lombrices como expresión de la nueva belleza.

¿Será una escultura estilizada y delicada como las de la cordobesa Violeta Lemme, serán redondas y gordotas como las figuras del  colombiano Fernando Botero o tal vez sintetizadas en líneas geométricas como “El Sentinel”  de Tim Tolkien?

No perdí el juicio, este post está inspirado en Alvin Toffler y en el link de Cadena 3:

http://www.cadena3.com/contenido/2010/07/16/57744.asp

El tamaño de la mentira

¿Cual es el calibre de las mentiras que podemos soslayar, aún cuando sean flagrantes y menosprecien nuestro discernimiento?

¿Cuántas mentiras puede decir un funcionario,  para llenar el gigantesco vacío de actos de su gobierno y cuantas podemos tolerar sin reacción alguna?

¿Qué forma  tendrá  aquella mentira  que logre  sacudir  nuestro letargo?

¿La democracia tiene un límite para la mentira,  o acepta ciudadanos que juegan a que no los engañan  y funcionarios que compiten entre sí  por el premio al embuste mas canchero?

¿Cómo ejercer ciudadanía, cuando  hastiados de vivir en esta virtualidad engañosa, descreemos de todos y de todo?

Pareciera que los argentinos tenemos una aversión  infinitamente elástica a la mentira,  la toleramos de  toda medida, color y forma. Hacemos bromas sobre las más descaradas declaraciones de nuestros gobernantes, atascamos facebook y twitter   y  con esa mínima e inocente  catarsis seguimos tan campantes  cada uno por nuestra cuenta.

Queremos vivir en democracia   pero nos  quedamos en sus aspectos formales y nos hemos convencido de que nuestro rol,  es meramente  ejercer el derecho al sufragio.  ¿Olvidamos acaso el de  ser informados? Otro pilar del sistema de gobierno que hemos abrazado,  tras largas y durísimas experiencias.

Paul Ekman , un científico  de EEUU que analiza las  micro expresiones  faciales, e identifica en ellas  emociones: ira, asco, miedo, felicidad, tristeza, sorpresa, diversión, desprecio, alegría, vergüenza, emoción, culpa, alivio y satisfacción,  ha  probado que los gestos ante esas emociones son universales,  y que sumadas al análisis lingüístico,  hacen un combo muy confiable para determinar cuando una persona miente.

¿Mejoraría nuestra democracia si redujésemos la tolerancia a la mentira? Sueño con una democracia plena y en mi desvarío,  imagino a Tim Roth en el papel del Dr. Lightman,  diciéndonos …a ése, éste y aquel, no les crean

¡están mintiendo desde las tripas!

la hormiguita viajera versión 2010

La hormiguita lleva un atadito rojo a lunares chiquititos,  cargado con  nuestra basura – la de cordobeses capitalinos  y sus vecinos de 17 localidades  cercanas – cuento  que  mas allá de asquitos y hedores refleja nuestra realidad.

Su aventura  comenzó en noviembre del 2009, cuando la comuna de Bouwer dispuso que la emplazaba  a abandonar en 150 días la práctica de acrecentar la montaña tóxica que supo elevar día a día, sin prisa ni pausa durante 30 años.

Eso fue posible, porque la ley provincial 9684/09 amplió el radio comunal de Bouwer, con lo que su carga seguía siendo nuestra pero su morada tenía nuevos dueños  que  supieron ejercer sus derechos y exigieron que la empresa municipal Córdoba Recicla Sociedad del Estado (CRESE), partiese con nuestro bagallo a otra parte. Correspondía la demanda porque la CRESE es  responsable de darle trámite seguro  a todo aquello que no queremos  regalar, guardar, ni llevar de picnic y según su nombre lo indica convertirlo en insumos reutilizables.

En cinco meses,  su equipaje  trashumante generó rechazos  por doquier y las razones de su expulsión de Bouwer, sonaban fuerte en los oídos de potenciales vecinos  que  la rechazaron como al patito feo, pero ese es otro cuento. Finalmente la Municipalidad  le encontró asilo  transitorio en  un  vertedero que es  una gigantesca fosa cubierta con un plástico grueso,  para  aislar del suelo el indeseable contenido de su atadito.

Ante la precariedad de su destino, el Municipio presto y pronto,   llamó a licitación para la concesión de la gestión integral de nuestro residuo sólido urbano o GIRSU, que es basura con un nombre mas técnico apuntando  a que diferenciemos lo que podría sernos útil antes  de abandonarla en cualquier campo. En los pliegos de la licitación, estaba escondido el conejo del mago, porque “surprise” se exige  una tecnología que la hace desaparecer y chau picho, la hormiguita se quedó sin mochila.

De buenas a primeras, nos pusimos modernos y en lugar de enterrarla, nos propusimos convertirla en energía eléctrica, con un verdadero pase mágico gaseoso.  Merlín, tiene un nombre de fantasía al que no hemos logrado en estos meses, colocarle el bonete  – Innviron,  Innvirón,   y hasta Invairon  – es  la empresa que  quiere  cargarse también  la basura de Villa María y Río Cuarto, con una manguera aspiradora gigante que todo lo convierte en un flujo de dorado para unos y negro para otros.

Disconformes  consuetudinarios,  caímos nuevamente en los casilleros de la oca devenida en el atadito rojo, porque aunque  les prometan el oro,  los vecinos de Barrio Ituzaingó, Mi Granja y Toledo  armaron el  Tole(si)-Tole(no) y aún cuando les ofrezcan también al moro, sospechan que encontrarán solo dioxinas, furanos y lixiviados.

Cansada ya de este cuento,  se me ocurrió preguntarme ¿porqué  Merlínnviron, no le hace asco a lo que nadie quiere y  quiere más de eso que querríamos ver desaparecer?

La  ley nacional 26190 de fomento al uso de las fuentes renovables, otorga  a las empresas concesionarias el acceso a beneficios fiscales  a través de un  fondo fiduciario. En ese esquema, las ganancias de la empresa se incrementan en proporción directa a la cantidad de energía que generen, en éste caso al volumen de basura que conviertan en gas.

Menos certezas tenemos los ciudadanos, sin la información para evaluar y decidir entre lo que hoy está mal y lo que podría estar peor en el futuro, pero nos tientan con la idea de no ver más aquello que  nos molesta y negar lo que seguramente, vivirán nuestros nietos.

el rincón de don sisto

Descaecidas mis pelucas de mono, esperando hasta las calendas griegas que el Gobierno logre tapar el cielo con un harnero sin que me crezcan huevos de plomo en las trompas de Falopio, decidí huevear buscando el contra-rincón de “Don Sisto”.

Según Correa, el rincón de “Don Sisto” era el lugar del que provenían las tormentas de temer, el problema es que aquel querible y sabio criollo, además de carecer de la equis no tenía brújula, con lo que siempre me lo había pronosticado con un, “y … viste … venía jodida la cosa”.

La política nacional me remite análogamente a aquella confusión geográfica, toda vez que nos predicen la invasión de los “unfrunfos y usapucas”, la inversión de los gases de la troposfera y la ionosfera que nos dejaría sin oxígeno suficiente para seguir respirando y para colmo de males Harry Potter ya es adolescente, por lo que está más entretenido con las mujeres que con la varita mágica.

Completando el menjunje, se viene el bicentenario y seguimos apestiyados, acoyarados en fracciones que nos dividen con aspamento entre garcas y progres, las expresiones modernas que sintetizan 200 años de resentimiento y prejuicio de una sociedad que nació fragmentada y no logra transformar el pasticho en una buena ambrosía.

Con este panorama, cualquiera podrá decirnos … “vieron, venía jodida la cosa” y sería fácil aceptarlo como si no tuviésemos nada que ver en el asunto.