La cosa viene sencillita. Si quieren precisiones, búsquenlas en el diccionario porque aquí solo encontrarán, una versión de algunas palabras o modismos y sus aplicaciones.
Aguancátela: Sincretísmo de aguantate y bancate, espetado por un niño a su contrincante mientras dirimían la validez de un gol. De uso corriente en la familia maluresca, generalmente expresado con voz tajante y en reemplazo del mas conocido “a llorar al campito”.
Baba helada: Expresión que se aplicar para caracterizar a quienes transitan por la vida como si tener cara de nada fueseuna virtud.
Cara de vaca echada: Semblante con el que se ve, aquello que que no quiere mirarse. Cara que pone aquel que desea escapar, zafar, huir de lo que la realidad le muestra.
Chiribitil: Cuartucho en el que se estaciona, todo aquello que no sabemos en que lugar de la casa localizar, cuya existencia debería prohíbirse, porque promueve conductas de acumulación, egoístas y altamente improductivas.
Couch potato: Dícese del sujeto que pasa largas horas desparramado en un sillón mirando televisión e ingiriendo lo que alguien le provea.
Descaecido: Estado físico o anímico que provoca desgano, fiaca o vagancia por lo que es muy útil, cuando necesitamos asignarle un motivo o justificación, “al hacer huevo”. Entre signos de pregunta, tambien es aplicable para expresar a aquellos por los que sentimos afecto, que advertimos su agotamiento o fastidio, pero que sabemos lo superaran pronto.
Echar un petiso: Hacer una siesta corta, sin prolegómenos ni mas consecuencias que la de poner la sesera en reposo. Expresión acuñada por los inmigrantes vascos radicados en la provincia de Buenos Aires, al observar el modo en que descansan los petisos de polo.
¿En qué fundai tu orguio? Del idioma cordobés serrano. Recomendable para responder a quien nos saturó con el relato de sus conocimientos o habilidades y terminar la conversación, yaaaaaaa.
Escombusalacato: Estado de desajuste corporal que se produce como consecuencia de grandes esfuerzos físicos, tanto como de prolongados períodos de inmovilidad. Suena incoherente, pero antes de desecharla, es bueno recordar que a uno puede dolerle la osamenta, por exceso o defecto de actividad.
Espetar: Clavar una espada argumental a nuestro interlocutor, afectando su gravedad o majestad. Espetar resulta atractivo en primera persona, porque no es lindo que a uno le espeten nada.
Errar al vizcachazo: Equivocar la perspectiva, el acento o la mirada para analizar o resolver un problema, pero … su contundencia para que nuestro interlocutor tome en cuenta otro punto de vista, es remarcable.
Jastial: Dícese de la persona que nos molesta y que por añadidura, es corpulenta o maciza. Aplicable a todo aquel grandote que por cualquier motivo nos incomoda.
La loma del peludo: Lugar cuya localización geográfica carece de relevancia pero que es muy ilustrativo respecto del tiempo que insumirá y penurias que sufriría el viajero que se atreviese a emprender la travesía desde cualquier lugar en que él se encuentre.
Luzíglota: Dícese de aquella Gacela, única en su especie, especializada en el idioma lumínico.
Madroños: Borlas con la que se adornaban los bordes de pesados cortinados propios de estilos decorativos de siglos pasados. Como adjetivo – amadroñado - califica para describir despectivamente, a toda aquella estética recargada, pesada, abarrotada o rococó.
Mas molesto que mosca culera. Quien apela a esta expresión, acepta mimetizarse con el caballo que aventa su cola, sin lograr el objetivo de espantar a su incómoda compañera de corral.
Matamotomalambre: Aplícase a la capacidad de los argentinos para solucionar con provisorios definitivos, cualquier artefacto.
No me casques los huevos internos: Eufemismo propio de féminas del siglo pasado, que refiere a sus ovarios. Aplicable en todas las situaciones en las que un varón diría “no me rompas las pelotas, bolas o … los huevos”.
Pantalón prestado: Nombre con el que se designa a todo varón que podemos contratar, para hacer las tareas que los machos de la familia se resisten a realizar y que requieren de mas músculos que pienso.
Paparruchada: Aplicable a todo comentario banal, obvio, intrascendente, chismoso o de escasa relevancia.
Squifoso: Refiérese a toda persona dificil, jodida, negativa, que desprecia particularmente toda idea o propuesta de cambio.
Stronzo: Aplicble a a la persona que emite humos altaneros e inmerecidos.
Toberu: Dícese en idioma cántabru, de la persona moquera.
Tololo: Estado en el que queda una persona, tras recibir el torrente de una catarata de paparuchadas ajenas.
Uánicaman: En cordobés culto, dícese de las vías de mano única.
Uflero: Eufemismo de etimología desconocida para referirse al año, aplicado únicamente cuando este pica, duele o se frunce.
Usapucas: Lo que se supone tienes cuando te pica alguna parte de tu cuerpo y nadie logra definir el origen de esa molestia.
Unfrunfo: Dícese de todo bicho de etiología indefinida.
Vacunado con púa: Expresión de los años 60 para describir a los jóvenes afectos a escuchar música – sin descanso y en la escala mas alta de decibeles – que deriva de la tecnología del momento, disco de vinilo y púa.
BASTA de Squifosos!!!!!
De aquí en más, a esquivarlos!
Y disfrutar la vida de a poquito…paso a paso, pero seguros!!! y sobre todo felices!!!!
Besooooooooooooo y más Marulalula para mi!!!!!